El cementerio de Tulcán es una de las bellezas arquitectónicas que mezclan arte y naturaleza de la manera más interesante en toda América Latina. Esta joya arquitectónica lleva el título de Patrimonio Cultural del Estado.
Reconocido por los habitantes locales y extranjeros, como una maravilla moderna. Esta “Escultura en verde”, única en su género, fue creada por el señor José Franco en 1936. Una muestra espectacular de su arquitectura son las distintas formas que representan a la mitología griega, máscaras de la prehistoria, así como culturas y objetos representativos de estilos griego, romano, árabe, y francés. Tallados en ciprés estas maravillas convierten al campo santo en un palacio donde se conjugan armoniosamente arte y belleza, montando un espectáculo único digno de ser apreciado por propios y extraños.
Entre anécdotas de gente sorprendida por esta obra sin igual se cuenta que embajadas de China o Rusia le nombraron “Museo de Arte Mundial”; además de 5 australianos que se sorprendieron con su singular tallado queriendo reconocerla como la Octava Maravilla del Mundo. Fue declarado Sitio de Interés Turístico por parte del Estado el 23 de agosto de 1984. Se calcula que estos hermosos árboles tienen actualmente 67 años de edad y pueden vivir de 230 a 500 años.
Las 82 figuras encontradas en el lado frontal son sin lugar a dudas un obligado al pasar por aquí y mirar este lugar único en el mundo, que quienes lo visitan expresan: “en este lugar dan ganas de morirse”. |